Queridos Salamandras,
Salamandra no volverá a abrir.
Al menos no el rocódromo que levantamos hace ya 22 años, ese lugar que para muchos fue casa, refugio y familia. Hemos luchado como siempre lo hemos hecho: poniendo todo lo imaginable para mantener vivo este espacio. Pero finalmente, según nos comunica el arrendador, el local será demolido.
EL ROCÓDROMO SALAMANDRA CIERRA SUS PUERTAS DEFINITIVAMENTE.
Las circunstancias que nos han traído hasta aquí son muchas: la inundación del año pasado, los daños que aún no han sido resueltos, las pérdidas patrimoniales, la lentitud de respuesta de las aseguradoras y los departamentos jurídicos de ambas partes. Todo ello seguirá su curso y se resolverá en los tribunales.
En las próximas semanas vaciaremos lo que quede dentro, y el resto será demolido.
Aun así, Salamandra no termina aquí.
Es muy posible que en el futuro retomemos salidas a la montaña, cursos y actividades para seguir viéndonos las caras. Y quién sabe… quizá más adelante llegue alguna sorpresa nueva.
Pocos sitios tienen los mejores socios y amigos: gente en la que se puede confiar, a la que puedes dejarle las llaves de tu casa, con la tranquilidad de saber que, si hace falta, están dispuestos a arrimar el hombro incluso con dinero, porque así es como funciona el mundo. Gracias de verdad por intentarlo. Tal vez los caseros… NO NOS MEREZCAN.
